

¿Por qué nos cuesta tanto aceptar que a veces la desgracia es solo eso, desgracia? Un presidente asesinado por un solo hombre. Un músico que sigue vivo. Una princesa que murió en un accidente de tránsito muy tonto y muy real. Un barco que sí se hundió. En este segundo episodio de la serie vamos con las teorías que giran alrededor de muertes, dobles y encubrimientos: JFK, “Paul is dead”, la muerte de la Princesa Diana, y el intercambio Titanic-Olympic.

¿Por qué será que cuando algo raro pasa en el mundo, siempre hay alguien que dice “esto lo armaron los Illuminati”? Desde un profesor de derecho canónico en la Baviera del siglo XVIII, hasta un excomentarista deportivo británico convencido de que la realeza son lagartijas disfrazadas, este es el hilo conductor de las teorías más exitosas del “poder oculto”: Illuminati, Nuevo Orden Mundial, Reptilianos y, ¿por qué no?, el mito que las conecta a todas por accidente: el Área 51 y Roswell. Vamos a separar lo que sí pasó de lo que la imaginación (y a veces cosas más oscuras) le fue agregando encima… Aunque, realmente, esto es un desmadre.

Cuando pensamos en un zombi, la imagen que se nos viene a la mente es la de un cadáver putrefacto arrastrando los pies, gruñendo, y con unas ganas irrefrenables de comerse el cerebro más cercano. Pero esa imagen es bastante reciente, y el origen real del zombi tiene que ver con esclavitud, vudú haitiano, una toxina de pez globo, y un científico que terminó acusado de fraude. Vamos a meternos de lleno en el folclore, la “ciencia” detrás del mito, y cómo Hollywood le cambió completamente el chip a esta criatura.

El “invento” de Mary Shelley en 1818 ya llevaba, por lo menos, mil trescientos años dando vueltas en el folclore judío. Ya le dimos una razuradita al golem cuando hicimos el repaso de los monstruos clásicos, pero esta criatura se merece su propio espacio, porque hay MUCHO más que el clásico de Praga: hay un golem del Talmud que ni hablar podía, un rabino polaco que casi se ve aplastado por su propia creación, un poeta andaluz que según la leyenda se hizo una sirvienta de barro (o madera, dependiendo a quién le preguntes), y hasta un gigante nórdico que se orinó del miedo a medio duelo. ¡Arre!, porque el barro da para mucho más de lo que te imaginas.

De todos los monstruos que hemos ido desenterrando en esta serie, este es el que menos necesita presentación y, a la vez, el más difícil de acorralar. No hay cultura en este planeta, por más lejana o por más antigua, que no tenga su propia versión de un muerto que se negó a quedarse muerto. Desde Mesopotamia hasta tu vecina que jura que su casa “tiene algo”, el fantasma es probablemente el monstruo más democrático de todos: no necesita colmillos, ni luna llena, ni vendas. Solo necesita que alguien, en algún lugar, lo vea, lo sienta o crea en él.

Empezando con Licaón (/laɪˈkeɪɒn/; Griego Ático: Λυκάων, romanizado: Lukáōn, Griego Ático: [ly.kǎː.ɔːn]) a Skyrim, la bestia que muchos llevamos dentro

¿Por qué nomás con oír “vampiro”, “hombre lobo” o “fantasma” ya sabes exactamente de qué estamos hablando, aunque nunca hayas leído *Drácula* ni visto una sola película de Universal Studios? Porque estos monstruos no nacieron en un libro ni en un guion de Hollywood: nacieron del miedo real de gente real, tratando de explicar lo que no entendía. Hoy vamos a ir a la raíz de los clásicos —vampiros, hombres lobo, momias, fantasmas, el golem y los zombis— antes de que la literatura y el cine los agarraran y les pusieran capa, colmillos o vendas para la posteridad.

¿Qué tanto sabes en realidad de la Cienciología, más allá de los memes de Tom Cruise? Su origen, lo que dicen que ofrece, lo que las cortes y el periodismo de investigación han documentado, y esas teorías que circulan pero que, hasta donde se sabe, nadie ha comprobado del todo.

¿Y si les dijera que ni la Evolución ni un Dios todopoderoso crearon la vida en la Tierra, sino un grupo de científicos extraterrestres? Eso es exactamente lo que propone “Intelligent Design: Message from the Designers”, el libro más importante del movimiento raeliano.

¿Qué, cómo y por qué son tan solicitadas y usadas estas tecnologías al navegar por internet?
