
Pillars of Eternity: el RPG que salvó a Obsidian y el mundo que Microsoft no supo (o no quiso) sostener
Hay juegos que nos gustan por lo que son y otros por lo que representan. Pillars of Eternity y su secuela, Deadfire, son de los dos tipos según mi modo de verlos. Representan el regreso de los RPG de computadora de la vieja escuela (esto antes de la genial aparición de Baldur’s Gate III), hechos con dinero de los propios fans. Y su historia, con todo y su final aún sin conclusión, nos enseña mucho sobre cómo funciona (y cómo falla) esta industria.












