
EPIC: The Musical
¿Un musical épico y mitológico? Esta obra del compositor Jorge Rivera-Herrans es algo que se debe ver si te gusta esta obra literaria.

¿Un musical épico y mitológico? Esta obra del compositor Jorge Rivera-Herrans es algo que se debe ver si te gusta esta obra literaria.

¿Alguna vez se preguntaron cómo se sentiría leer la historia de Drácula… contada por él mismo?
Sí, esa era exactamente la premisa que me atrapó cuando vi este libro por primera vez. Y como fan de los vampiros de toda la vida, no podía dejarlo pasar. No recuerdo donde, no recuerdo cuando lo leí, pero ahi va.

Si alguna vez quisieron leer algo sobre el México prehispánico que no pareciera clase de historia de secundaria, Azteca de Gary Jennings es exactamente lo que pueden estar buscando. Más de mil páginas de un mundo que existió aquí, narrado con una claridad que a veces incomoda, y eso es precisamente lo que lo hace tan bueno.

Hay algo que la industria del entretenimiento no aprende, no importa cuántas veces le salga el tiro por la culata: adaptar algo terriblemente conocido, querido y admirado, es una responsabilidad enorme, y no cualquiera está listo para cargar con ella. Da igual si es un libro, un videojuego o una serie de cómics; en cuanto alguien en Hollywood decide que ya encontró su próxima minita de oro, hay harta probabilidad de que lo que salga del otro lado no tenga mucho que ver con lo que amas o conoces. Algunas veces salen joyas. Otras, tragedias. Y en ocasiones, algo tan raro que ni siquiera sabes si reír o llorar aunque termina siendo 100 % palomero. Hoy repasamos los dos lados de esa moneda… con mi calificación.

Robin Hood cuando llegó el cine. El compa tiene más versiones en pantalla que muchos superhéroes de Marvel, y eso sin traje de spandex ni universo cinematográfico compartido.

Todos conocemos al Robin Hood de cuento: el de la capucha verde, el arquero perfecto y ese sentido de la justicia que haría llorar a cualquiera. Pero, ¿qué pasa cuando los historiadores y arqueólogos se ponen a buscar evidencias de verdad?

Robin Hood: El arquero de verde que vivía en el bosque de Sherwood le robaba al rey John y le daba el dinero a los pobres. Una historia tan buena que la humanidad lleva más de 700 años contándola, recontándola y cambiándole partes para que cuadre con lo que queremos creer.

Si el cine y la literatura ya han exprimido a Arthur, los videojuegos no se quedan atrás. Aquí la leyenda no solo se cuenta: se juega. Eso significa que el jugador se convierte en rey, caballero, mago o incluso en la fuerza que amenaza Camelot.

La leyenda de Arthur no se quedó congelada en los manuscritos medievales: en los siglos XIX y XX la literatura la retomó con fuerza, y en el XXI sigue mutando. Más que repetir el cuento, muchas novelas intentan responder una pregunta clave: ¿cómo se ve Arthur si lo miramos con ojos modernos?

La gracia de Arthur es que no se queda atrapado en los manuscritos medievales: cada generación lo agarra, lo sacude y lo vuelve suyo, sin albur. El cine y la televisión han sido especialmente creativos con esto: han convertido al rey ideal en héroe trágico, antihéroe callejero, protagonista adolescente, gag de comedia y casi cualquier cosa que se nos ocurra.

Ahora que ya tenemos claro el cuento “oficial”, toca hacer la pregunta incómoda: ¿hubo realmente un Arthur histórico o todo es producto de la imaginación medieval? La respuesta corta: no hay pruebas sólidas de un Arthur tal cual lo pintan las leyendas, pero sí hay pistas, batallas y nombres que pudieron alimentar el chisme.

Cuando alguien nos menciona al “Rey Arturo” (Arthur de ahora en adelante), nuestro cerebro probablemente nos hace ver la imagen de siempre: una espada clavada en la piedra, un castillo perfecto llamado Camelot y un grupo de caballeros muy caballeros sentados alrededor de una Mesa Redonda hablando de honor y gloria. Esa versión “oficial” que tenemos en la cabeza no viene de un solo libro, sino de siglos de retoques, añadidos y fanfics medievales muy serios.

Estamos viendo una película, leyendo un libro o jugando un videojuego (RPG la mayoría de las veces). Nuestro héroe (o heroína, eso no importa), sin recursos, sin aliados, sin nada. La situación parece imposible. Y entonces, de la nada, aparece algo o alguien que lo salva todo de un golpe. Sin previo aviso. Sin que nada en la historia lo hubiera preparado. Magia pura. Eso se llama Deus Ex Machina, y es una de las herramientas narrativas más antiguas del mundo.
