
Fantasmas y Apariciones
De todos los monstruos que hemos ido desenterrando en esta serie, este es el que menos necesita presentación y, a la vez, el más difícil de acorralar. No hay cultura en este planeta, por más lejana o por más antigua, que no tenga su propia versión de un muerto que se negó a quedarse muerto. Desde Mesopotamia hasta tu vecina que jura que su casa “tiene algo”, el fantasma es probablemente el monstruo más democrático de todos: no necesita colmillos, ni luna llena, ni vendas. Solo necesita que alguien, en algún lugar, lo vea, lo sienta o crea en él.












