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Escritura

El Golem: la Criatura de Barro que le Ganó a Frankenstein por Mil Trescientos Años

El “invento” de Mary Shelley en 1818 ya llevaba, por lo menos, mil trescientos años dando vueltas en el folclore judío. Ya le dimos una razuradita al golem cuando hicimos el repaso de los monstruos clásicos, pero esta criatura se merece su propio espacio, porque hay MUCHO más que el clásico de Praga: hay un golem del Talmud que ni hablar podía, un rabino polaco que casi se ve aplastado por su propia creación, un poeta andaluz que según la leyenda se hizo una sirvienta de barro (o madera, dependiendo a quién le preguntes), y hasta un gigante nórdico que se orinó del miedo a medio duelo. ¡Arre!, porque el barro da para mucho más de lo que te imaginas.

Fantasmas y Apariciones

De todos los monstruos que hemos ido desenterrando en esta serie, este es el que menos necesita presentación y, a la vez, el más difícil de acorralar. No hay cultura en este planeta, por más lejana o por más antigua, que no tenga su propia versión de un muerto que se negó a quedarse muerto. Desde Mesopotamia hasta tu vecina que jura que su casa “tiene algo”, el fantasma es probablemente el monstruo más democrático de todos: no necesita colmillos, ni luna llena, ni vendas. Solo necesita que alguien, en algún lugar, lo vea, lo sienta o crea en él.

Arthur 2.0: cine y series que hackean la leyenda – King Arthur / El Rey Arturo. Parte III

La gracia de Arthur es que no se queda atrapado en los manuscritos medievales: cada generación lo agarra, lo sacude y lo vuelve suyo, sin albur. El cine y la televisión han sido especialmente creativos con esto: han convertido al rey ideal en héroe trágico, antihéroe callejero, protagonista adolescente, gag de comedia y casi cualquier cosa que se nos ocurra.

Opcional pero a Huevo

Todos los problemas de diversidad e inclusión en los videojuegos (sin ponernos de un lado). Cuando hablamos de diversidad e inclusión en videojuegos, pareciera que todo el mundo está en guerra: para unas personas es algo necesario y para otras es “lo woke arruinando los juegos”. En realidad, el tema es mucho más gris, con aciertos, errores, intereses económicos y un chingo de ruido alrededor.