La inteligencia artificial llegó para quedarse, pero eso no significa que debas dejarle tu vida en sus manos. Hablamos del uso responsable de ChatGPT, Gemini, Grok, del MCP, y de cómo generar imágenes con IA sin perder el toque humano en el proceso.
La inteligencia artificial llegó para quedarse, pero eso no significa que debas dejarle tu vida en sus manos. Hablamos del uso responsable de ChatGPT, Gemini, Grok, del MCP, y de cómo generar imágenes con IA sin perder el toque humano en el proceso.
Dicen que la de uno termina donde comienza la del otro. Es algo tan sencillo de entender, pero que a muchas personas les cuesta practicar.
Todos los problemas de diversidad e inclusión en los videojuegos (sin ponernos de un lado). Cuando hablamos de diversidad e inclusión en videojuegos, pareciera que todo el mundo está en guerra: para unas personas es algo necesario y para otras es “lo woke arruinando los juegos”. En realidad, el tema es mucho más gris, con aciertos, errores, intereses económicos y un chingo de ruido alrededor.
Este no es un juego cualquiera. Es la pasión de unos cuantos checos que querían hacer algo que nadie más se atrevía a hacer: un RPG medieval sin fantasía, sin magia, sin dragones, sin nada de eso. Solo tú, una espada y un montón de problemas, basados en la vida real.
Esta vez nos adentramos en territorio sagrado: las tres religiones abrahámicas que han moldeado la historia humana como pocas cosas en este mundo. Juntas suman más de 4 mil millones de seguidores, es decir, más de la mitad de la humanidad. Así que aquí va, esto va a ser un paseo honesto, respetuoso y sin tapujos por el corazón de las creencias que más han dividido y unido a nuestra especie.
Todos lo hacemos, aunque unos digan que no. Mi opinion en sus causas, motivos, y resultado.
Desde “To the moon”* y “King’s Quest” 2015, nunca había vuelto a ver un videojuego que me pegara emocionalmente como Red Dead Redemption II. Y he jugado hartos que se supone que son tristones, desde aquellos juegos de Sierra On-Line hasta maravillas modernas que prometen mucho y dan poco. Pero este, este es otra cosa.
¿Qué sucede cuando nos arriesgamos y vemos algo que no sea americano? Los otros países tienen mucho que ofrecer.
Ese objeto imaginario al que solemos subir a las personas, para repentinamente ver cómo caen.