En muchos lados te dicen cómo es el tradicional, y es igual que las enchiladas placeras: son las originales de todos los pueblos y todos los demás están mal.
Este manjar se sirve con fruta picada y harta cosa más. Jícama, pepino, piña, sandía, melón verde, chile negro, chile de árbol, chile rojo, vinagre, jugo de naranja, queso, y probablemente algo más que se me olvida.
Pero es una maravilla. Bien natural y dietético (salvo por los azúcares de la fruta). En días de calor es lo mejor que te puedas comer en la mañana. Los negocios tienen filas largas, porque, además, seguramente son bien buenos para la cruda.
Depende del lugar en el que te lo compres, puede tener variaciones, pero es prácticamente lo mismo.
En algunos changarros hasta tienen mesas y te los puedes comer ahí, mientras los coches pasan por la calle. Si es domingo, es más divertido aún, porque ves a los crudos que llegan a comprar varios para llevar, o a las señoras que llegan en su camionetota, con ropa de ejercicio que jamás ha visto un gimnasio o entrenador personal, y se llevan gaspachos para toda la familia.