Cienciología/Scientology

¿Qué tanto sabes en realidad de la Cienciología, más allá de los memes de Tom Cruise? Su origen, lo que dicen que ofrece, lo que las cortes y el periodismo de investigación han documentado, y esas teorías que circulan pero que, hasta donde se sabe, nadie ha comprobado del todo.

Aviso desde ya: esto es un tema delicado, así que vamos a tratarlo con el mayor respeto que merece cualquier grupo religioso, aunque eso no signifique quedarnos callados sobre lo que ya está documentado.

Parte Uno: De novelista de ciencia ficción a fundador de una religión

La historia arranca con Lafayette Ronald Hubbard, mejor conocido como L. Ron Hubbard, un escritor estadounidense que durante los años 30 y 40 se ganó la vida publicando historias en revistas pulp de terror y ciencia ficción. En 1950 publicó “Dianetics: The Modern Science of Mental Health”, un libro de autoayuda que hablaba de una técnica para “limpiar” la mente de traumas del pasado. El libro fue un éxito comercial inmediato y estuvo varias semanas en la lista de best sellers del New York Times.

De ahí, Hubbard fue empujando la idea cada vez más hacia el terreno espiritual, hasta declarar formalmente que la Dianética se convertía en una religión: la Cienciología. La primera organización de la Iglesia de Cienciología se incorporó en Camden, Nueva Jersey en 1953, y en 1954 se fundó oficialmente en Los Ángeles. Para mediados de los años sesenta, ya había más de una docena de iglesias repartidas en distintos países.

Lo interesante es que Hubbard nunca escondió del todo su desconfianza hacia la psiquiatría tradicional. Desde la fundación de la Iglesia, la relación entre la Cienciología y la psiquiatría ha estado marcada por una fuerte oposición de la organización hacia esta especialidad médica. Esa animadversión, como veremos más adelante, terminó marcando buena parte de la historia legal del grupo.

Parte Dos: En qué creen los cienciólogos

La base de la doctrina es que cada persona es, en el fondo, un “Thetan”: un espíritu inmortal que ha vivido muchísimas vidas anteriores. A través de un proceso llamado “auditación” (con la ayuda de un dispositivo llamado E-Meter, que mide la respuesta eléctrica de la piel), un practicante va “limpiando” traumas acumulados de esas vidas pasadas hasta alcanzar el estado de “Clear”, y después ir subiendo por una escalera de niveles conocidos como “Operating Thetan” (OT).

Aquí es donde entra la parte más famosa y rara de todo esto: el mito de Xenu. Es material confidencial que solo se revela a quienes llegan al nivel OT III, después de haber invertido años y bastante dinero en cursos. Según el relato, Xenu era el gobernante de una confederación galáctica que hace decenas de millones de años transportó a miles de millones de seres hasta la Tierra (entonces llamada Teegeeack [¡Salud!]), los colocó alrededor de volcanes y los eliminó con bombas de hidrógeno. Los espíritus de esas víctimas, los “Thetans”, quedaron adheridos a los cuerpos de los seres vivos y hasta la fecha causarían problemas espirituales y psicológicos.

Durante años, la Iglesia lo negó públicamente o simplemente evitaba el tema. Pero en 2009, un vocero de la organización terminó confirmando en una entrevista que la historia de Xenu, filtrada originalmente por exmiembros, sí es parte auténtica de la doctrina, aunque confidencial y restringida.

Parte Tres: Lo que dicen que hacen bien

Para ser justo, hay que poner sobre la mesa lo que sus seguidores y la propia Iglesia señalan como aportaciones positivas. Primero, el asunto legal más importante para ellos: en octubre de 1993 el Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS) reconoció a la Iglesia de Cienciología Internacional y a más de 150 organizaciones afiliadas como instituciones religiosas exentas de impuestos, después de casi 40 años de pleitos legales entre ambas partes. Ese reconocimiento oficial como religión es algo que la organización usa constantemente como argumento de legitimidad.

También está Narconon, su programa de rehabilitación de adicciones, y Criminon, enfocado en reinserción de personas que han pasado por la cárcel. Celebridades como Tom Cruise y John Travolta han promovido el valor de Narconon a lo largo de los años, y hay historias de personas, como la actriz Kirstie Alley, que aseguran que el programa literalmente les “salvó la vida”. Para muchos miembros, la Cienciología también ofrece algo que cualquier religión o comunidad ofrece: sentido de pertenencia, estructura y una red social muy unida.

Mi opinión aquí (y de nuevo: MI OPINIÓN MIA DE MÍ): creo que es innegable que cualquier sistema de creencias, por extraño que suene desde afuera, le da a la gente algo que necesita, aunque sea una sensación de propósito. Eso no está a discusión. El problema, como vas a ver en la siguiente parte, es el precio que algunos han tenido que pagar por quedarse, y las dudas serias que existen sobre la efectividad real de programas como Narconon.

Parte Cuatro: Lo que ya está documentado (que no es nada bonito)

Aquí ya no hablamos de opiniones ni de rumores, sino de cosas que han pasado por cortes, investigaciones y periodismo serio.

Operación Snow White. Uno de los episodios más surrealistas de espionaje corporativo en la historia de Estados Unidos. Fue una conspiración criminal de la Iglesia durante los años 70 para purgar registros desfavorables sobre la organización y su fundador, que incluyó infiltraciones y robos en 136 agencias gubernamentales, embajadas y organizaciones privadas críticas, en más de 30 países. El 8 de julio de 1977 el FBI hizo redadas simultáneas en oficinas de la Iglesia en Washington D.C. y Los Ángeles, confiscando más de 48,000 documentos que probaban toda esta red de espionaje. Once cienciólogos, incluyendo a Mary Sue Hubbard (esposa de L. Ron Hubbard), recibieron sentencias de cinco años de prisión.

La muerte de Lisa McPherson. Uno de los casos más tristes y mejor documentados. McPherson era una ciencióloga que murió en 1995 bajo el cuidado de la Iglesia en Clearwater, Florida. Después de un accidente de tránsito menor, se quitó la ropa en plena calle y paramédicos la trasladaron a un hospital; para evitar una intervención psiquiátrica, cienciólogos locales la convencieron de dejar el hospital y buscar atención en las oficinas de la Iglesia. Pasó 17 días bajo vigilancia de miembros de la organización y murió de una embolia pulmonar, con signos de deshidratación severa. La demanda por muerte injusta de su familia terminó en un acuerdo confidencial en 2004.

Trabajo forzado en la Sea Org. La Sea Org es una especie de orden religiosa interna de “los más comprometidos”, con condiciones de vida muy estrictas. Una pareja de exmiembros, Marc y Claire Headley, demandó a la Iglesia alegando que fueron obligados a trabajar más de 100 horas semanales a cambio de techo, comida y una compensación semanal de apenas 50 dólares. Más recientemente, otro grupo de exmiembros presentó una demanda alegando que, desde la infancia, se les obligó a comprometerse de por vida al servicio de la organización, con abuso verbal, condiciones de hacinamiento y privación de sueño. Es importante aclarar que muchas de estas demandas siguen en proceso legal o han sido derivadas a arbitraje interno de la propia Iglesia, así que no todas tienen aún una resolución judicial definitiva; lo que sí es un hecho es que existen, y son varias, y vienen de distintas fuentes independientes entre sí.

La política de “Fair Game”. Esta es la que explica buena parte del comportamiento de la organización hacia sus críticos. Es una política interna, atribuida a Hubbard, sobre cómo tratar a quienes la Iglesia considera enemigos. La actriz Leah Remini, quien salió de la organización en 2013, se ha convertido en su crítica más visible. Desde que fue declarada “Persona Supresiva” y “Fair Game” tras su salida, alega que la Iglesia ha desatado una campaña para acosarla, arruinarla financieramente y difamarla. En 2024 una jueza determinó que, aunque buena parte del litigio no era procedente, sí existían suficientes elementos para que su demanda por interferencia en sus contratos de trabajo continuara, después de que la Iglesia presuntamente presionó a las empresas que producían su podcast hasta que le cancelaron el contrato.

Parte Cinco: Las conspiraciones (JUSTAMENTE ESO: TEORÍAS SIN COMPROBAR)

Esta sección es distinta a la anterior. Todo lo de arriba tiene sentencias, documentos oficiales o acuerdos legales de por medio. Lo que viene aquí son rumores, sospechas y teorías que circulan entre críticos, periodistas y exmiembros, pero que no cuentan con una confirmación oficial o judicial definitiva. Que existan no significa que sean ciertas, pero tampoco se pueden descartar sin más, así que las dejo aquí como lo que son: conspiraciones.

La más comentada es la desaparición de Shelly Miscavige, esposa de David Miscavige, el líder actual de la Iglesia. Shelly Miscavige no ha aparecido en público desde agosto de 2007, cuando fue vista escoltada al funeral de su padre. En 2013, Leah Remini presentó un reporte de persona desaparecida ante la policía de Los Ángeles, pero el caso fue cerrado en cuestión de horas y catalogado como “infundado”. La policía ha declarado que detectives se reunieron con ella en persona y la encontraron viva y segura. Aun así, hay quien insiste en que algo no cuadra: el propio padre de David Miscavige, quien dejó la organización en 2012, ha dicho no tener idea de dónde está y que “nunca será libre”. ¿Está retenida en algún complejo de la Iglesia por voluntad propia o en contra de su voluntad? Nadie fuera de su círculo cercano lo sabe con certeza, y ahí es donde la teoría se queda: en teoría.

Otra que circula mucho, aunque de forma más difusa, tiene que ver con el supuesto control o vigilancia sobre miembros célebres para mantenerlos “en la línea” de la organización, algo que exmiembros como Mike Rinder han insinuado en entrevistas, pero que tampoco tiene un documento oficial que lo respalde de forma contundente, más allá de testimonios.

La que concluye

Al final, la Cienciología es un caso rarísimo: una organización reconocida legalmente como religión en varios países, con seguidores que hablan de transformación genuina en sus vidas, y al mismo tiempo con un historial documentado de espionaje gubernamental, muertes bajo su cuidado y campañas de acoso contra quienes se atreven a criticarla. No es blanco o negro, y probablemente esa sea la parte más incómoda de todo esto.
¿Ustedes, la conocían más allá de las bromas de Xenu en South Park?

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